Cada vez que llega la hora de irse a dormir parece una batalla en toda regla… No quiere, tiene miedo, se levanta, se enfada, llora…

Yo os voy a recomendar siempre lo mismo, no sólo para esto, si no para la hora de comer, de ir al colegio… hay que establecer una rutina diaria.

La repetición de las rutinas que se realizan todas las noches dan confianza al niño/a y, día tras día, aprende que no hay nada que temer cuando se va a dormir.

Dormir, significa separarse de su mamá y su papá, y alejarse de los juguetes y de todos los estímulos que le interesan. Por este motivo, los rituales del sueño crean una costumbre y le dan al niñ@ tranquilidad y confianza, porque sabe lo que va a pasar.

small-child-1La rutina que yo tengo establecida en mi casa es la siguiente: a las 19:00 comienza el baño, con su posterior hidratación. Luego les permito ver un poco la televisión mientras preparo la cena. Sobre las 20, 20:30 cenamos todos juntos. A las 21:00 nos cepillamos los dientes y nos vamos a dormir. A la hora de acostarse, dedicamos unos minutos para contarnos qué tal nos ha ido el día y a… ¡darnos muchos besos y abrazos! Los horarios son orientativos, ya que en verano suelen demorarse un poco más. Después caen rendidos…

No cometas estos errores:

  1. No le acuestes demasiado tarde. Si están demasiado cansados pueden estar irritados y con ellos que les cueste más conciliar el sueño. También ten presente que los niños/as necesitan 10/11 horas de descanso como mínimo.
  2. No dependas de movimientos de balanceo. El niño/a debe aprender a dormir sin necesidad de movimiento, ya que si no, dependerá de nosotros para poder conciliar el sueño.
  3. Tener pocos juguetes en la cama ayuda, ya que demasiados pueden distraerlo y estimularle, en vez de calmarlo y relajarse.
  4. No te saltes la rutina nocturna y se constante. Las actividades que realices todos los días le servirán para preparase y saber que es la hora de dormir. Si se levanta y no quiere ir a la cama, tienes que explicarle las normas, ser paciente y constante para conseguir que concilie el sueño de manera natural.

Por último, es importante saber que muchos niñ@s aún no están listos para cambiar de la cuna a su cama antes de los 3 años. No fuerces la situación. Si tu pequeñ@ no está preparado para este cambio, podemos demorarlo para un poco más tarde.

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